Nuestras Plantas Aliadas
Relaciones que Nutren
Todos tenemos poderosas aliadas vegetales que nos acompañan a lo largo de nuestras vidas. Plantas con las que hemos mantenido una estrecha relación durante mucho tiempo... a menudo desde una edad muy temprana. Estas plantas formaban parte de nuestro ecosistema y de nuestra familia. A medida que avancemos en este curso, ¡presta atención a las plantas con las que sientas una conexión especial! Observa aquellas plantas que te atraen cuando estés al aire libre; aquellas que te cautiven, que llamen tu atención... aquellas cuya energía o medicina percibas con mayor intensidad. A medida que trabajes con cada una de las plantas durante las clases, dedica tiempo a sentarte en meditación junto a aquellas que te llaman, para conocerlas más a fondo. Ofrece gratitud a la planta y una conexión sincera desde lo más profundo de tu corazón... Preséntate ante ella. Invita a su espíritu para que te enseñe directamente.
Tod@s contamos con aliadas medicinales que nos han acompañado desde el momento de nuestro nacimiento. El propósito de este curso es acercarte a aquellas plantas que te han amado y guiado, así como incorporar nuevas aliadas a tu vida. Todas las plantas poseen una energía sanadora y albergan espíritus sabios. Cierra los ojos y evoca algunas de las plantas que fueron significativas para ti durante tu infancia. Realiza unas cuantas respiraciones junto a cada una de ellas para enviarle tu aprecio por todo lo que te brindaron cuando eras niñ@... Siente la presencia de aquellas plantas que estuvieron más presentes para ti durante esos primeros años de tu vida. Siente ahora cómo residen en tu interior, y recuerda todos aquellos momentos en los que fuiste guiad@ y sostenid@ por estas sabias abuelas.
Aliadas Vegetales de la Infancia
Saca tu diario y tómate unos minutos para anotar algunas de las aliadas vegetales que tuviste durante tu infancia. ¿Cuáles son algunos de tus recuerdos con ellas? ¿Cómo te hacían sentir cuando estabas con ellas? Tal vez un rosal en la casa de tus abuelos, o un árbol de tu jardín, una enredadera que se cubría en flores… Si cierras los ojos y las visualizas, es posible que viajes a un recuerdo con esa planta y puedas devolverle un poco de amor. Abre tu corazón para recibir su espíritu y su amorosa presencia.
Herbalismo Ancestral
Linajes Ancestrales y la Tradición de la Mujer Sabia
Todos llevamos poderosos linajes de medicina herbolaria en nuestros genes. Las tradiciones ancestrales de la medicina vegetal residen en nuestros huesos... Nosotros recordamos, nuestro cuerpo recuerda, y las plantas nos recuerdan a nosotros. Los amorosos ancestros que guían a cada un@ de nosotr@s también tienen plantas con las que mantienen una alianza. Sus aliados a menudo se convierten en los nuestros, con ellos llegan los recuerdos de las tierras de donde provienen y de las comunidades de las que formaron parte. Los ancestros nos traen a sus plantas maestras... y las plantas también pueden ayudarnos a reencontrarnos con nuestros amorosos ancestros.
¿De dónde provenían tus ancestros? Busca la región del mundo o el país de origen de tus antepasados y descubre qué plantas se utilizaban con fines medicinales en esa zona. Estas son tus plantas ancestrales y, a menudo, se convertirán en algunas de tus aliadas más poderosas.
Mientras los pueblos indígenas de todo el mundo continúan reconstruyendo y transmitiendo sus tradiciones de sanación, sus comunidades siguen siendo marginadas y oprimidas; sus tradiciones, objeto de apropiación cultural. Es crucial que comprendamos que, en el sector Norte Americano, gran parte de las tradiciones herbolarias que practicamos hoy en día provienen de los pueblos nativos de América del Sur, Centro y Norte, de linajes Europeos, de linajes Africanos transmitidos a lo largo de generaciones por personas esclavizadas que fueron arrancadas de sus tierras de origen, de antiguas tradiciones Asiáticas y de un sinfín de tradiciones procedentes de comunidades de todo el mundo. Es clave honrar que este conocimiento no es moderno, este conocimiento es primero que nada indígena y ancestral.
Todas las tradiciones herbolarias ancestrales comparten ciertas plantas en común, dado que estas especies poseen áreas de distribución geográfica muy extensas. Te invito a dedicar un tiempo a conocer las plantas medicinales nativas de la región donde vives, así como las especies “invasivas” y aquellas que se han naturalizado en tu entorno. Infórmate sobre los pueblos y las tradiciones ancestrales de la tierra que habitas; aquellos que han mantenido una relación de alianza con estas plantas desde hace miles de años.
Las plantas nativas de carácter escaso o singular deben ser protegidas y, por norma general, respetadas y no intervenidas por aquellas personas que no poseen una herencia indígena. ¡Permite que estas poblaciones vulnerables se reproduzcan! Apoya a las plantas nativas cultivándolas y protegiendo sus ecosistemas. Reflexiona sobre tu impacto con cada planta que utilizas: ¿dónde fue cultivada o recolectada en estado silvestre? ¿Cuál es el impacto que generamos al trabajar con esta planta? Es hora de que nos dediquemos a la reparación y la sanación, buscando formas de ayudar a restaurar aquello que esté a nuestro alcance.
Muchas de las plantas con las que establecerás una alianza no provienen de tu linaje ancestral, ¡pero desean brindarte su apoyo! Muchas plantas —especialmente las nativas— tienen historias que compartir sobre nuestro pasado y nuestro presente. Las plantas portan una memoria ancestral y, a menudo, nos conducen hacia aquellos que caminaron sobre la Tierra antes que nosotros.
Las «Tradiciones de Nuestros Seres Ancestros» —o la «Tradición de la Mujer Sabia»— hacen referencia a los linajes de sanación que existían antes de los sistemas médicos patriarcales. Cabe señalar que estas antiguas tradiciones de sanación incluían a sanador@s de todos los géneros. El término «mujer sabia» se emplea para honrar a todas aquellas mujeres sanadoras —parteras, herbolarias, madres, abuelas, curanderas y brujas— que han sido borradas e ignoradas por la historia y por las ideologías de sanación propias del mundo occidental. La tradición científica, la tradición heroica y la tradición de la Mujer Sabia se encuentran en cada uno de nuestros hogares, en los hospitales, en nuestras familias, en la medicina natural y en nuestro propio interior.
“Como persona que se percibe a sí misma dentro del espectro de género, por lo general no utilizo la expresión «tradición de la mujer sabia». No obstante, recurro a ella en aquellos momentos en los que considero importante honrar a los millones de mujeres que, a lo largo de las generaciones, han transmitido el saber medicinal en beneficio de sus familias y comunidades; mujeres que, con frecuencia, han permanecido invisibles o no han recibido el reconocimiento que merecen. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el 90 % de los actos de sanación se llevan a cabo por mujeres desde el ámbito doméstico. Ha llegado el momento de honrar a estas mujeres —madres y abuelas— por su medicina y su sabiduría. Fueron ellas las principales responsables de sembrar y recolectar las plantas medicinales que, a día de hoy, seguimos utilizando en todo el mundo; han sido las principales custodias de las tradiciones herbolarias durante decenas de miles de años. Que sus espíritus te guíen en el ejercicio de la memoria.” Sage Maurer.
Tradiciones de Sanación
Tradiciones que Nutren
Los cimientos de nuestra práctica herbolaria son las plantas restauradoras y nutritivas. Son plantas que nos brindan descanso y ayudan a reconstruir y fortalecer nuestros cuerpos, órganos y células. En lugar de limitarnos a tratar los síntomas, nos enfocamos en nutrir nuestras células y tejidos para devolverles la salud. Nuestro enfoque se centra en la nutrición y en la formación de células sanas en todo el organismo. Las plantas que presentamos este mes (y muchas otras a lo largo del curso) son lo que denominamos hierbas restauradoras o nutritivas. Están destinadas a consumirse a diario y durante periodos prolongados, de varios meses a la vez.
¡Este mes exploramos las hierbas silvestres que resultan más nutritivas para nuestro cuerpo! A medida que avanzamos en este viaje con las hierbas nutritivas, también queremos plantearnos qué es lo que nos nutre verdaderamente en todos los niveles. Para nuestro bienestar, necesitamos mucho más que simples plantas. ¿Qué es lo que TÚ NECESITAS para prosperar y gozar de bienestar? Empezando por tus necesidades más básicas: vínculos afectivos, alimentos sanadores, agua limpia, seguridad, un hogar confortable, calidez, aire puro y una comunidad (no solo humana) que te brinde apoyo. Arte, risas, momentos de juego... y un buen descanso. No podemos pasar por alto nuestras necesidades básicas cuando nos centramos en el proceso de sanación; de hecho, es precisamente por ahí por donde debemos empezar.
Las hierbas nutritivas y las plantas silvestres comestibles nos enseñan que gran parte de aquello que nos nutre es gratuito y se encuentra justo a las puertas de nuestro hogar: el amor, la conexión con la Tierra, una abundancia de alimentos silvestres y nutritivos, agua en plenitud (¡con suerte!), un aire purificado y perfumado por las plantas, y una comunidad solidaria compuesta por una gran diversidad de seres. Todo aquello que te nutre está a tu alcance. Esta constituye tu medicina más poderosa; cuando aprendemos a recibirla, hallamos el camino de regreso hacia las fuentes de nuestra plenitud y bienestar. Es posible que la enfermedad haga su aparición; es algo inherente al hecho de estar vivos. La muerte también llegará. Sin embargo, nos sentiremos acogidos en los amorosos brazos de la naturaleza, capaces de cuidarnos a nosotros mismos —y los unos a los otros— con esmero ante cualquier circunstancia que se presente. Permitiremos que la hermosa familia terrestre que nos rodea nos brinde su apoyo y, a su vez, les ofreceremos el nuestro.
S A N A R
¿Qué significan para ti la salud y el bienestar? ¿consisten en la ausencia de enfermedad física, de sufrimiento emocional y corporal? ¿O crees, más bien, que la salud abarca también estas experiencias de sufrimiento y de muerte? Tras más de veinte años dedicados a la labor de sanación con miles de personas, he llegado a comprender profundamente que sanar no equivale a la ausencia de enfermedad o de sufrimiento. A menudo, es precisamente a través de la enfermedad como sanamos y hallamos una integridad más profunda en múltiples niveles. La sanación y el bienestar como una combinación de capas interconectadas: cuidarnos bien a nosotros mismos; recibir amor y bálsamos en aquellas zonas donde residen nuestro dolor y nuestras heridas; y mantener una conexión con la Fuente —o el Espíritu—, con la Tierra y con nuestro propio ser. - Sage Maurer
¿Qué sensaciones despiertan en ti la sanación y el bienestar?
Sanar implica nutrir y brindar apoyo al cuerpo —a sus células, tejidos, órganos y sistemas—; pero, ¿qué sucede si la enfermedad persiste a pesar de contar con todos los tratamientos médicos disponibles? Debemos abandonar la idea de que la enfermedad es siempre el resultado de alguna falla que debe ser corregida; en su lugar, la invitación es de comenzar a verla como una oportunidad para escuchar las voces que habitan en nuestro interior y para recibir los cuidados que realmente necesitamos. En nuestra escuela de GAIA consideramos que la enfermedad es siempre un mensaje que surge desde lo más profundo de nuestro ser, pidiendo una mayor atención y cuidado. La medicina herbal es tan solo una de las vías a través de las cuales podemos cuidarnos a nosotr@s mism@s y brindar apoyo a nuestro cuerpo a lo largo de todas las experiencias que nos trae la vida.
¿Qué se siente al experimentar bienestar en el alma y en el corazón? ¿Es posible alcanzar ese estado aun conviviendo con una enfermedad física? ¿O incluso experimentando sensaciones de sufrimiento? Escucha tu interior y pregúntate: cuando sientes que estás sanando, ¿qué forma adopta esa sanación? ¿Qué aspecto tiene? ¿Qué sensaciones te transmite? ¿Qué crees que se requiere para sanar en los niveles más profundos de tu ser? La respuesta a estas interrogantes es algo que vamos viviendo y comprendiendo a lo largo de múltiples existencias. Permítete profundizar con el misterio... No existe una meta final que consista en alcanzar una salud perfecta. Lo que sí existen son continuas oportunidades para cultivar el amor propio, el auto-cuidado y la intimidad con tu propio cuerpo y tu ser interior... así como con la naturaleza.
Necesidades Básicas para el Bienestar
Todos tenemos necesidades básicas para prosperar, tales como la seguridad, alimento nutritivo, agua limpia, aire puro, calidez, una comunidad solidaria, un hogar o refugio, y amor. Sin embargo, incluso contando con todo lo necesario para prosperar, experimentaremos la enfermedad y la muerte, pues forma parte de la naturaleza que las cosas se deterioren. En todo momento experimentamos el nacimiento, la muerte, el bienestar y la enfermedad dentro de nuestro propio cuerpo. Somos parte de la naturaleza; por ello, al igual que todos los seres vivos y el ecosistema que nos rodea, nosotros también transitaremos por los ciclos naturales de la vida.
Las plantas aliadas pueden acompañarnos en nuestro viaje por la vida. Nos guían hacia una presencia más profunda con nosotr@s mism@s y con la naturaleza. Una conexión sólida con la naturaleza, con nuestro propio ser y con la comunidad parece propiciar la sanación más profunda. Toda sanación parece gestarse a través del amor: al recibir el amor y el sustento que nuestro cuerpo y nuestra alma necesitan. Esta sanación puede tener lugar incluso mientras experimentamos la enfermedad, el sufrimiento e, incluso, la muerte. Las plantas nos conducen hacia aquello que más necesitamos para alcanzar la plenitud y el bienestar, y nos ayudan a abrirnos, de un modo más profundo, a recibir aquello que nos es más indispensable.
Herbalismo Restaurativo
Las plantas nutritivas y reparadoras ayudan al cuerpo a generar células y nuevos tejidos sanos. Aumentan y restauran la energía (Chi, Qi, prana), fortaleciendo tanto el cuerpo físico como el energético. Si bien otras plantas o terapias pueden abordar desequilibrios específicos, las aliadas reparadoras/nutritivas actúan para sanar el cuerpo desde el nivel celular: reparan los tejidos y reconstruyen los órganos y sistemas.
Las plantas reparadoras deben consumirse a diario, durante un periodo de meses o años. La reconstrucción y sanación de los tejidos, órganos y sistemas requiere de meses a años. Cuanto más grave sea la enfermedad, más tiempo podría tardar la reparación de los tejidos y las células. Si los tejidos continúan sufriendo daños, la acción reparadora de las hierbas tardará más en surtir efecto. ¡El gran desafío de la sanación reparadora con plantas es la constancia! Las plantas nutritivas resultan más eficaces cuando se toman a diario, o con la mayor regularidad posible.
«En la Tradición de la Mujer Sabia, nosotras nutrimos. No reparamos, ni curamos, ni equilibramos. Nutrimos la salud, la integridad —la santidad— en cada individuo, siempre conscientes de que cada persona está interconectada con su familia, su comunidad y el universo, en una plenitud espiral y en constante cambio. Los problemas se convierten en portales hacia la transformación... La Tradición de la Mujer Sabia nos enseña que la compasión, los rituales sencillos y las hierbas comunes sanan a la persona en su totalidad y preservan su salud, su integridad y su conexión sagrada~silvestre con su entorno...
La Tradición de la Mujer Sabia nos plantea: ¿De qué modo es mi aliado este problema? ¿Cómo me beneficia esta condición? ¿Qué nutrición le aporta mi dolor o mi problema? ¿Qué parte de mí misma se revela aquí? ¿Qué nutrición requiere esa parte? ¿Cómo puedo nutrir mi propia integridad? ¿Qué fortalece a mi persona, a mi comunidad y a la Madre Tierra en esta situación?
No existen reglas. No existen curas. No existen sanadores externos. Todo es nuestra cura; todo es un portal hacia la integridad. Todas nosotras somos sanadoras».- Libro Healing Wise de Susun Weed
Infusiones Nutritivas
Las Raíces de Nuestro Auto-cuidado
Las plantas nutritivas ayudan a suministrar al cuerpo los nutrientes que necesita, aceleran la cicatrización de los tejidos, purifican la sangre, y restauran los órganos. Se trata de plantas de tipo alimenticio que actúan de manera similar a un multivitamínico. Trabaja con una sola planta a la vez para llegar a conocerla profundamente, tanto en tu cuerpo como en tu ser.
¡Las infusiones nutritivas diarias son los cimientos de nuestra práctica de medicina vegetal! Lo ideal es tomar un litro al día de estas infusiones vegetales multivitamínicas para proporcionar al cuerpo una potente dosis de nutrientes. En una infusión herbal, los minerales y las vitaminas se vuelven fácilmente digeribles para el organismo, de forma similar a cuando tomamos un caldo.
¡Las plantas nutritivas son plantas alimenticias! Utilizamos una mayor cantidad de material vegetal (de 1 a 2 puñados, o aproximadamente entre 1/2 y 3/4 de taza de hojas por cada litro de agua), en lugar de las 1 o 2 cucharaditas que usaríamos con la mayoría de las plantas medicinales. Esto se debe a que las plantas con las que trabajamos para las infusiones nutritivas son de naturaleza alimenticia, por lo que podemos consumirlas en cantidades más generosas. Son plantas con un bajo contenido de los compuestos que se hallan en muchas plantas medicinales —y que pueden resultar tóxicos en dosis elevadas—, tales como alcaloides, taninos, flavonoides, saponinas, aceites volátiles, glucósidos, terpenoides, resinas, ácidos, etc.
Beber un litro al día aportará a tu cuerpo los nutrientes que necesita a diario, asegurando así que nuestras células reciban todas las vitaminas y minerales que requieren. Las plantas nutritivas poseen un mayor contenido de minerales, vitaminas, carbohidratos, proteínas y compuestos —como los polisacáridos— que resultan menos tóxicos incluso en grandes cantidades. ¡Son poderosas potencias nutricionales!
Practica en Casa~ 1 Litro de Infusión Nutritiva Diario
Este mes, tu práctica en casa consiste en iniciar el hábito diario de beber infusiones nutritivas. Elige una planta para trabajar con ella a la vez; esta práctica se conoce como «simples». Prepara tu infusión nutritiva por la noche y bebe un cuarto de galón (aprox. un litro) por la mañana o a lo largo del día. Dilúyelas con agua hasta que su sabor y sensación resulten adecuados para tu cuerpo. Te recomiendo realizar un «viaje con la planta» con cada una de ellas a lo largo del mes. ¡A continuación encontrarás las plantas nutritivas que conoceremos este modulo!
Partes Aereas ~ Ortiga, Avena Sativa, Hoja de Diente de León, o Trébol Rojo
Añadir entre 1/2 y 3/4 de taza de material vegetal seco a un frasco de un cuarto de galón (aprox. 1 litro) y cubrir con agua caliente. Deja reposar de 4 a 12 horas, cuela y bebe a lo largo del día. Recomiendo comenzar con 4 cucharadas grandes o 1/2 taza de material vegetal y aumentar la cantidad a 3/4 de taza a medida que tu cuerpo se acostumbre a las infusiones. Dado que aportan tantos nutrientes (actuando casi como un multivitamínico), la sensación al beberlas es un poco parecida a la de ingerir una comida.
Resultan más beneficiosas con el estómago vacío, entre comidas o por la mañana, evitamos tomarlas junto con las comidas. Las infusiones nutritivas se conservan bien durante unos 2 días en el refrigerador. Si pasaron los días y olvidaste terminar de beberlas, se convierten en un poderoso fertilizante para tus plantas.
Partes subterráneas ~ Raíz de Bardana, malva o de diente de león
Añade de 1 a 2 cucharadas de raíz a 1 litro y medio de agua. Puedes cocinarlo a fuego lento por 25 minutos, luego filtrar y tomar, o dejar reposar 6 a 8 horas, con las raíces cubiertas de agua tibia/fría. Con agua fría se extraen mejor las vitaminas y polisacáridos. Diluye con agua hasta que la infusión adquiera un sabor suave o tomar directamente sin diluir.
Como preparar tu infusión nutritiva
¿Cuándo son más necesarias las plantas restauradoras y nutritivas?
Cuando te sientas agotad@, con baja energía, poca vitalidad y con la necesidad de un profundo “reseteo”... y descanso.
Cuando tu sistema digestivo está comprometido y no estás descomponiendo ni absorbiendo adecuadamente los nutrientes de tus alimentos. ¡Las infusiones de plantas nutritivas son como beber un caldo repleto de nutrientes de fácil asimilación!
Durante enfermedades crónicas, procesos inflamatorios o después de haber padecido (o mientras se padece) de una infección. Utiliza plantas restauradoras cuando los tejidos se encuentren debilitados, ya que este debilitamiento suele contribuir en gran medida a la causa de la enfermedad. Ejemplos: pulmones débiles (bronquitis crónica), uretra dañada (infecciones urinarias crónicas), membranas mucosas intestinales dañadas (problemas digestivos crónicos), glándulas suprarrenales debilitadas (baja energía crónica). El tejido debilitado es propenso a las infecciones; el tejido sano, por el contrario, es resistente a ellas. Esto se observa con mayor frecuencia en las membranas mucosas (pulmones y tracto respiratorio, sistema digestivo, vagina, tracto urinario).
Infecciones de larga duración o daños tisulares provocados por alimentos tóxicos, exposición a sustancias químicas, alcohol, drogas, tabaco y contaminación (todos aquellos factores que dañan los tejidos y los órganos).
Para mejorar la salud de las membranas mucosas: las plantas vulnerarias (cicatrizantes), los demulcentes y las plantas nutritivas favorecen el crecimiento de células sanas y reparan los tejidos dañados. Ejemplos: malva, llantén, astrágalo, violeta y pamplina.
Al tomar plantas restauradoras, ¡asegúrate de apoyar también tu circulación sanguínea! Mejorar la circulación facilita la reparación de tejidos y órganos. Las terapias recomendadas incluyen el ejercicio, los masajes, los tratamientos con frío y calor, y el uso de plantas que estimulan la circulación (pimienta de cayena, espino de albar, jengibre, pino, cúrcuma, romero, canela, zarzaparrilla).
Respira... Los tejidos y los órganos necesitan tanto oxígeno COMO nutrientes para acelerar la cicatrización tisular y la regeneración celular. El oxígeno se obtiene mediante una respiración profunda y a través de la salud pulmonar. Los nutrientes, obtenidos de las plantas nutritivas y de los alimentos curativos, se combinan con el oxígeno para proporcionar a tus células todo lo que necesitan para regenerarse. Una mejor circulación favorece la recepción tanto del oxígeno como de los nutrientes. Las terapias energéticas y el tiempo en contacto con la naturaleza también contribuyen a restaurar y reconstruir las células, los tejidos y los órganos. Te recomiendo beber tus infusiones de hierbas nutritivas durante una breve meditación diaria, centrándote en la respiración profunda y la relajación.
Restablece los procesos de eliminación del organismo con plantas nutritivas que brinden apoyo a los riñones, el hígado, el tracto digestivo (colon), la piel y el sistema linfático. Aumentar el movimiento y restablecer la eliminación favorece un mayor flujo de fluidos, la depuración de residuos, la salud del sistema inmunológico (mediante el flujo sanguíneo y linfático), el equilibrio endocrino (dado que las hormonas que circulan por la sangre se descomponen en el hígado y se eliminan a través de los riñones), así como la reparación de los tejidos.
Otros métodos de extracción con Agua
Meditar con intención y respeto
ORTIGA
Urtica Dioica
Originaria de Europa. Crece en Asia templada, el norte de África, las Américas y en todo el mundo.
La ortiga es la abuela que me cuida en una vieja cabaña en el bosque. La ortiga me envuelve en una manta y me dice que descanse junto al fuego. Me enseña sobre la sabiduría ancestral y sobre una vida sencilla y pausada, en estrecho contacto con la tierra. La ortiga es la abuela que nos ayuda a recordar. Esta abuela nos recuerda la plenitud, la conexión con la tierra y las tradiciones nutritivas. Para muchas personas como yo, la ortiga es la planta que nos conduce hacia todas las demás plantas. Esta aliada es una sabia guía en el reino de la medicina vegetal, un portal mágico a toda la salud holístico que nos espera.
¡La ortiga es la nutrición de Gaia encarnada! La ortiga se siente como una comida completa. La hoja seca contiene un 25-40% de proteínas, siendo una de las fuentes proteicas más ricas entre todas las verduras de hoja verde que conocemos. La ortiga es muy rica en hierro, zinc, proteínas, vitaminas del grupo B, magnesio, calcio, vitaminas C, E, A y D, potasio, riboflavina, niacina, clorofila, oligoelementos y fibra. Nutre y restaura todo el cuerpo gracias a su potente carga de vitaminas y minerales. La ortiga es un gran tónico nutritivo durante el embarazo; fortalece el útero, ayuda a aumentar la producción de leche materna y proporciona a los bebés —o a los padres— la nutrición que necesitan. Su alto contenido de hierro repone las reservas de este mineral durante la menstruación, por lo que resulta muy beneficiosa en casos de anemia. Cuando te sientas agotad@, ¡bienvenida sea la ortiga!
La ortiga aumenta la energía y ayuda al cuerpo a recuperarse de enfermedades crónicas o de estados de agotamiento y estrés prolongados. Como adaptógena, la ortiga eleva los niveles de energía, ayuda a atenuar nuestra respuesta al estrés y contribuye a regenerar las glándulas suprarrenales cuando estas se encuentran sobre-exigidas. Sus semillas constituyen un tónico especialmente potente para las glándulas suprarrenales, ya sea que se consuman en forma de tintura o como alimento (ojo con las cantidades). La ortiga refuerza nuestra resiliencia, tanto emocional como física, brindándonos apoyo en momentos de turbulencia o cambio, al tiempo que estabiliza y equilibra el sistema nervioso. Me encanta combinarla con avena sativa para añadir efecto calmante que ayude a aliviar el sistema nervioso. Como adaptógena y tónico inmunitario profundo, la ortiga refuerza la inmunidad, alivia las alergias y ayuda al cuerpo a resistir las infecciones. Hace maravillas en personas con alergias a los animales o al polen (especialmente cuando se utiliza junto con una tintura de vara de oro/goldenrod). La ortiga elimina los desechos del organismo y actúa como diurético, nutriendo el sistema urinario y purificando los fluidos corporales. Es un tónico para el tracto urinario y los riñones, muy útil para prevenir infecciones de la vejiga y de las vías urinarias. Recomiendo encarecidamente la ortiga a aquellas personas propensas a sufrir infecciones del tracto urinario (ITU) o infecciones renales recurrentes. También constituye un excelente tónico genitourinario para la salud de la próstata.
La ortiga calma la inflamación del tracto digestivo y ayuda a mejorar la absorción de nutrientes a través de las membranas mucosas de los intestinos. Resulta muy beneficiosa para personas desnutridas o que presentan deficiencias nutricionales. La infusión puede tener un efecto secante y astringente en algunas personas; por ello, ¡ten precaución si tus tejidos corporales ya tienden a la sequedad! En tal caso, puedes añadir avena sativa o raíz de malva para aportar un efecto demulcente (suavizante). La ortiga puede frenar las hemorragias abundantes gracias a sus propiedades hemostáticas, actuando además como astringente tonificante para fortalecer las membranas mucosas y los vasos sanguíneos.
La ortiga nutre y contribuye a la regeneración del sistema musculoesquelético gracias a su elevado contenido en sílice, calcio y magnesio; repara las articulaciones y los cartílagos, y alivia la inflamación. En forma de infusión, la ortiga es de gran ayuda para tratar la artritis y el dolor articular. ¡Muchas culturas han utilizado también la urticaria causada por la ortiga como remedio para aliviar las articulaciones afectadas por la artritis! Asimismo, la ortiga es ampliamente conocida por fortalecer el cabello, la piel y las uñas... Es un magnífico agente reparador que estimula el crecimiento de nuevas células y la formación de tejidos sanos en todo el organismo. Disfruta de la nutrición que nos brinda la tierra a través de nuestra querida aliada: la ortiga... Es muy probable que termines enamorándote de ella.
*** La ortiga no debe recolectarse para tomar/comer una vez que ha comenzado a florecer, ya que en esa etapa su contenido de sílice es excesivo y podría sobre-estimular los riñones. Si es la primera vez que consumes ortiga, prepara su infusión utilizando únicamente media taza de hojas; y vas aumentando la cantidad a medida que tu cuerpo te lo pida.
Partes utilizadas: Las hojas tiernas (recolectadas antes de la floración) y las semillas verdes. La raíz.
Sabor y energética: Mineral, salado y dulce; nutritiva, ligeramente refrescante, secante y astringente; aporta enraizamiento y es restauradora.
Fitoquímica ~ Tremenda potencia de vitaminas y minerales, clorofila, proteínas, flavonoides (antiinflamatorios), carotenoides (antioxidantes), ácidos, taninos (efecto secante sobre las membranas mucosas), esteroles (hormonas vegetales), carbohidratos, polisacáridos (adaptógenos) y terpenoides.
Acciones ~ nutritiva, diurética (aumenta la micción), desintoxicante, astringente (tonifica los tejidos), adaptógena, antiinflamatoria, tónico urinario y renal, fortalecedora de las glándulas suprarrenales, hemostática (frena el sangrado abundante), galactagoga (aumenta la producción de leche materna), vasodilatadora (dilata los vasos sanguíneos), estimulante circulatoria, hipotensora (reduce la presión arterial), expectorante pulmonar, antialérgica, antirreumática.
AVENA SATIVA
Nativa de Asia Occidental (llamado erroneamente el medio Ortiente) & Europa. Cultivo global.
La Avena Sativa es una dulce leche verde... Es como beber la leche materna de Gaia. La paja de la avena o partes aéreas, es una poderosa planta multivitamínica, profundamente nutritiva para todas nuestras células y tejidos. Esta hierba es muy rica en minerales y vitaminas, tales como sílice, hierro, magnesio, zinc, calcio, proteínas, vitaminas del grupo B, fósforo, cromo y vitaminas A y C. Las vitaminas del grupo B, el calcio y el magnesio ayudan a calmar y fortalecer los nervios, así como a restaurar la salud de los tejidos de nuestro sistema musculoesquelético.
La avena es muy conocida por nutrir y reconstruir el sistema nervioso. Los alcaloides, flavonoides y fitoesteroles (hormonas vegetales) presentes en las espigas lechosas y en la paja de la planta resultan especialmente fortalecedores y calmantes para los nervios. La avena ayuda a aliviar la tensión en el cuerpo y en los nervios, actuando como un suave antiespasmódico. Resulta especialmente calmante en situaciones de agotamiento extremo, agobio, irritabilidad, estrés intenso, miedo y ansiedad. La avena también equilibra y nutre el sistema endocrino, ayudando a regular las hormonas que pueden provocar altibajos emocionales. Los alcaloides de las espigas lechosas (las vainas de semillas aún inmaduras) de la paja de avena son, a la vez, nutritivas y reparadoras para el sistema nervioso, además de poseer propiedades antidepresivas. Puedes recurrir a la paja de avena para reconstruir tu sistema nervioso y recuperar una mayor sensación de alegría.
La paja de avena es profundamente relajante y constituye una de las plantas más reconfortantes para aliviar el dolor emocional, la angustia amorosa y el duelo. Ofrece un gran apoyo para mitigar la depresión y la ansiedad crónica.
La avena puede ayudar a disipar el trauma que se ha quedado enquistado en el cuerpo en forma de dolor y tensión, brindándonos el apoyo necesario para sentirnos seguros y arraigados en nuestro propio ser. La avena es un suave tónico cardíaco, útil para tratar las palpitaciones y mitigar los efectos que el estrés y el trauma ejercen sobre el corazón. Asimismo, ayuda a reducir los niveles de colesterol y favorece la salud de nuestros vasos sanguíneos. La paja de avena se siente tan suave y dulce al tragarla... Es humectante y lubricante para los tejidos del cuerpo, incluyendo la vagina, las membranas mucosas del tracto digestivo y el tracto respiratorio. Muy calmante y nutritiva para la piel, alivia las irritaciones cutáneas, las erupciones y la inflamación, y ayuda a mitigar el calor interno. La avena es antiinflamatoria y lubricante para las articulaciones, incluida la columna vertebral. Muchas personas afirman que la avena ayuda a restaurar la vitalidad, la libido y los niveles de energía. ¡Sin duda, considero que la avena es una de las aliadas más sanadoras y restauradoras que tenemos!
«Al igual que la alta planta de avena, que se mece y danza con gracia ante los vientos cambiantes, pero permanece firmemente enraizada y anclada en la Tierra, así serán también aquellos que tomen la medicina de la avena. Al fortalecer y calmar los nervios, equilibrar la función endocrina y nutrir el sistema inmunológico, la paja de avena fomenta la fortaleza y la resiliencia física, mental y emocional». — Paul Berger
Partes utilizadas ~ Hojas y las espigas lechosas antes de que maduren las semillas. *** Cosechar cuando se pueda extraer una savia lechosa al presionar las semillas en desarrollo.
Sabor y energética ~ Salada mineral y dulce; nutritiva, suavemente refrescante, humectante y mucilaginosa; enraizante, calmante y restauradora.
Fitoquímica ~ vitaminas y minerales, incluyendo vitaminas del grupo B, calcio, magnesio; alcaloides que fortalecen el sistema nervioso; proteínas, saponinas, flavonoides (antiinflamatorios), esteroles (hormonas vegetales), saponinas esteroideas (fortalecedoras de las glándulas suprarrenales), carbohidratos, polisacáridos y ácidos.
Acciones ~ nutritiva; demulcente (calmante para el tejido de las membranas mucosas); nervina (calmante para el sistema nervioso); antiespasmódica; antidepresiva; vulneraria (cicatrizante de tejidos); antiinflamatoria.
*** Segura y recomendada durante el embarazo y la lactancia. Ten precaución al consumir avena sativa si tomas insulina; simplemente controla tus niveles de azúcar en la sangre para asegurar que no haya interacciones, la avena s. puede reducir el nivel de azúcar en la sangre.
Preparación de la infusión de paja de avena ~
Añade 1 o 2 puñados (de 1/2 a 3/4 de taza) de material vegetal seco en un frasco de un cuarto de galón (aprox. 1 litro). Cubre con agua caliente y deja reposar de 2 a 8 horas, o durante toda la noche. Recomiendo comenzar con 1/2 taza e ir aumentando la cantidad según tu preferencia. Es dulce y deliciosa!
pamplina
capiquí, hierba gallinera, hierba pajarera o álsine
Stellaria media
Crece en toda Norteamérica, Asia y Europa. Naturalizada en Sudamérica, África, Asia Occidental y en todo el mundo.
¡Un superalimento verde silvestre favorito! Cada primavera somos bendecid@s con pamplina. Aparte de las hojas de violeta y las ortigas, es el alimento silvestre más abundante y delicioso que tenemos en la zona donde vivimos. En la época victoriana, se consumía en Europa en ensaladas y sopas. La pamplina se mantiene verde durante todo el invierno bajo la nieve, algo asombroso. Sus diminutas flores blancas le dan la bienvenida a la primavera en abril, cuando el resto de las plantas aún duermen. Traen consigo la alegría de saber que la abundancia de la primavera ya está en camino...
La pamplina es una excelente verdura primaveral, además de un tónico depurativo y nutritivo. Da lugar a un jugo fantástico, es un gran complemento para ensaladas y una planta deliciosa si se consume cocida. La pamplina es una planta sumamente rica en nutrientes, con un alto contenido de hierro, calcio, vitaminas A y C, magnesio, complejo B, manganeso, zinc, fósforo y potasio. La *Stellaria* repone los nutrientes esenciales del organismo y, gracias a sus propiedades diuréticas, ayuda a eliminar el exceso de líquidos. Beber jugo o infusión de pamplina ayuda al cuerpo a depurar los fluidos y a eliminar toxinas. Asimismo, fortalece los riñones y la vejiga, y ejerce un efecto refrescante sobre cualquier inflamación del tracto urinario. ¡Me encanta utilizarla para realizar una limpieza y una revitalización integral del organismo durante la primavera!
La pamplina es un potente regenerador tisular, utilizado para la cicatrización de heridas y la reparación de tejidos en todo el cuerpo. Puede consumirse por vía interna para sanar las membranas mucosas o aliviar la inflamación del sistema musculoesquelético; o bien aplicarse por vía externa para favorecer la regeneración de los tejidos. Me encanta combinarla con consuelda/comfrey, llantén y violeta, otras plantas con excelentes propiedades vulnerarias. La pamplina posee efectos antiinflamatorios y demulcentes, aportando frescura a los tejidos secos, calientes o inflamados. Si se utiliza externamente —en forma de cataplasma, ungüento o aceite—, resulta muy eficaz para tratar heridas, llagas, y quemaduras. Aplicada externamente, la pamplina puede aliviar el eczema y la psoriasis.
El contenido de saponinas de la pamplina aumenta la permeabilidad celular, lo que favorece una mayor absorción de nutrientes. Las saponinas son responsables de algunos de los usos medicinales de la pamplina, pero pueden irritar las membranas mucosas si se ingieren en una concentración o dosis demasiado alta. Simplemente dilúyela con agua si sientes alguna irritación en la boca tras los primeros sorbos. Las saponinas presentes en la pamplina ayudan a descomponer las células grasas, por lo que esta planta se utiliza a menudo para la pérdida de peso. La planta contiene una gran cantidad de agua, mucílagos, saponinas, cumarinas, flavonoides, ácidos, triterpenoides y polisacáridos. La pamplina posee propiedades anticancerígenas y anti-tumor, utilizándose especialmente como medida preventiva contra los cánceres del sistema reproductivo y linfático. Es cicatrizante y curativa para quistes del sistema reproductivo, fibromas y bultos de cualquier tipo en general. Actúa como tónico para la tiroides y el sistema endocrino, equilibrando el metabolismo. Mezclada con violeta, ayuda a aliviar la congestión mamaria y linfática.
La pamplina calma la inflamación y disipa el calor en todo el cuerpo; resulta excelente para las membranas mucosas inflamadas del sistema respiratorio y del tracto digestivo. Considero que el jugo es la mejor opción para refrescar y sanar las membranas mucosas, pero asegurate de que esté lo suficientemente diluida para que las saponinas no te causen irritación. La pamplina ejerce una profunda acción cicatrizante sobre los tejidos lesionados tras sufrir infecciones crónicas, y es sumamente rica en nutrientes, lo que favorece el crecimiento de nuevas células.
Partes utilizadas: hojas y tallos, recolectados a principios de la primavera, cuando las hojas están ya desarrolladas y los tallos aún no se han vuelto leñosos.
Sabor y energética: salado (mineral) y dulce; nutritiva, suavemente refrescante, enraizante y restauradora.
Fitoquímica: vitaminas y minerales (incluyendo vitaminas del grupo B), hierro, calcio, magnesio, proteínas, flavonoides (antiinflamatorios), esteroles (hormonas vegetales), mucílagos, saponinas, cumarinas, ácidos, triterpenoides y polisacáridos.
Acciones: nutritiva, vulneraria (cicatrizante de tejidos), calmante para las membranas mucosas, antiinflamatoria, anticancerígena, antitumoral, refrigerante (refresca el cuerpo), demulcente, diurética (previene retención de liquido), emoliente, expectorante (ayuda a eliminar la mucosidad de los pulmones) y leve laxante.
*** Segura y recomendada durante el embarazo y la lactancia. Si sientes alguna irritación en la boca tras los primeros sorbos, diluye la preparación con agua hasta la mitad; algunas personas son más sensibles a las saponinas presentes en las plantas. No se conocen interacciones farmacológicas.
Preparación de una infusión de pamplina ~
Añade de 1/4 a 1/2 taza de hojas secas a un frasco de un cuarto de galón. Cubre con agua caliente y deja reposar de 4 a 8 horas. Cuele y bebe. Para preparar un jugo fresco: añade 1 puñado de pamplina a una licuadora llena de agua. Licúa durante unos minutos hasta que se la bebida quede integrada, filtrar y tomar. Bebe un cuarto de galón al día, diluyendo con agua según sea necesario.
Para preparar vinagre o tintura de pamplina: llena tu frasco con hojas frescas picadas, bien compactadas. Llena todo el frasco con vinagre de sidra de manzana. Agita bien. Tapa el frasco con una tapa de acero inoxidable y etiquétalo indicando la fecha. Deja macerar durante 1 mes.
BARDANA
Arctium lappa
Originario de Oriente Medio, Europa, Rusia y Asia. Naturalizado en las Américas y en todo el mundo.
La raíz de bardana proporciona una nutrición poderosa a nuestro organismo y ofrece una profunda sensación de arraigo y conexión con la tierra. Su infusión es dulce, deliciosa y posee un efecto refrescante que alivia la inflamación en cualquier parte del cuerpo. Es una planta multivitamínica extraordinaria; sus raíces están repletas de minerales y nutrientes. Es rica en hierro, zinc, proteínas, calcio, magnesio, fósforo, vitaminas del grupo B, vitaminas A y C. Las raíces también contienen una gran cantidad de inulina —una sustancia de aspecto lechoso— y fibra, elementos que nutren nuestra flora intestinal. Si deseas que las bacterias beneficiosas de tu intestino sean realmente felices, bebe mucha bardana. En toda Asia, la raíz de bardana se consume como alimento principal, tanto cruda como cocinada. Sus raíces comestibles son dulces, hidratantes y resultan deliciosas cuando se saltean con un poco de aceite de sésamo tostado. También se pueden comer los tallos tiernos antes de que la planta florezca: ¡su sabor es similar al de la alcachofa!
Una vez que la decocción de raíz de bardana reposa expuesta al aire, adquiere un tono turquesa. La bardana es pura magia. Es uno de los mejores tónicos digestivos, ya que resulta increíblemente calmante y antiinflamatoria para los intestinos y para todo el sistema digestivo. Es, asimismo, una de las mejores plantas para reducir la inflamación en todo el organismo. Sus raíces ejercen una acción depurativa en el intestino, actuando como un laxante suave, y mejoran la salud de el hígado, el páncreas, los intestinos y las mucosas intestinales. Combinada con el diente de león, resulta beneficiosa para la diabetes y para equilibrar los niveles de azúcar en la sangre. La bardana acelera la eliminación de residuos, purifica la sangre y optimiza la absorción de nutrientes a través de los intestinos, ayuda a impedir que las toxinas penetren en el organismo y constituye un remedio excelente en casos de intoxicación por alimentos o ante cualquier exposición a toxinas que hayamos tenido (su eficacia es aún mayor si se combina con raíz de malva). Su contenido de mucílago y fibra se adhiere a los metales pesados y a las toxinas químicas, facilitando su expulsión a través del tracto intestinal.
La bardana es un potente adaptógeno —al igual que la ortiga—, ya que contribuye a atenuar nuestra respuesta al estrés, a equilibrar el sistema endocrino, hormonal y a regular el metabolismo. Es, además, un tónico extraordinariamente reparador para los riñones y las glándulas suprarrenales. Al aportar resiliencia y fortaleza a todo el ser, la bardana reduce tanto el estrés como la ansiedad. Personalmente, la percibo como una planta sumamente calmante y reconfortante, muy útil para tratar traumas o estados emocionales inestables. La bardana nos devuelve de inmediato a la tierra y nos ayuda a echar raíces en el territorio donde nos encontremos.
La bardana ejerce una acción fortalecedora y moduladora sobre el sistema inmunológico, resultando de gran ayuda en la prevención de infecciones. Increíblemente es una de las plantas con mayor potencial anti-cancerigeno y antitumor de las que disponemos. Me encanta combinarla con astrágalo y hongos medicinales, ya sea con fines de prevención oncológica o como apoyo en el tratamiento del cáncer. Ayuda al organismo a eliminar los residuos de manera eficiente y refuerza los sistemas de filtrado del cuerpo (riñones, hígado y piel). Las raíces tienen un efecto depurativo sobre la sangre, la linfa y todos los fluidos corporales. Ayuda a aliviar la inflamación y los problemas eruptivos de la piel, tales como el acné, la psoriasis y el eczema cuando la tomamos de forma interna.
La bardana es un antiinflamatorio extraordinario para las articulaciones. Combina a la perfección con otros agentes antiinflamatorios, como el jengibre, la raíz de malva, la ortiga, el astrágalo y muchos de nuestros adaptógenos (tales como el reishi o el ginseng siberiano). Sus hojas, de sabor muy amargo, pueden emplearse de forma externa para aliviar dolores de cabeza, dolores articulares y la hinchazón, así como para favorecer la cicatrización de heridas.
Las semillas de bardana también poseen propiedades medicinales y nutritivas; ¡pueden utilizarse para fortalecer los riñones, el hígado y el tracto urinario!
Partes utilizadas ~ Raíces cosechadas en otoño. También se utilizan las raíces de primavera, aunque no son tan potentes como las de otoño. Las hojas se emplean principalmente de forma externa, pero también pueden usarse como tónico amargo.
Sabor y energética ~ Sabor mineral, salado y dulce; ligeramente amargo; nutritivo, refrescante, humectante y demulcente; enraizante y restaurador.
Fitoquímica ~ Vitaminas y minerales, inulina, mucílagos, aminoácidos (proteínas), flavonoides (antiinflamatorios), ácidos, fitoesteroles (hormonas vegetales), carbohidratos, polisacáridos (adaptógenos), aceites volátiles, lignanos, taninos y flavonoides.
Acciones ~ Nutritiva, laxante, diurética (aumenta la micción), desintoxicante, adaptógena, antiinflamatoria, tónico renal y urinario, fortalecedora de las glándulas suprarrenales, antirreumática (reduce el dolor y la inflamación articular en casos de artritis o reumatismo), alterativa (limpia y favorece la eliminación de toxinas), tónico hepático y digestivo.
*** Segura durante el embarazo y la lactancia. La bardana tiene un leve efecto anticoagulante —como la mayoría de las plantas—; por lo tanto, si estas tomando medicamentos anticoagulantes, consulta con un naturópata o un médico holístico antes de utilizar la bardana. La bardana reduce los niveles de azúcar en lasangre; por lo tanto las personas que utilizan insulina deben monitorear sus niveles de glucosa para asegurarse de que no la bajen demasiado. Dado que la bardana depura/limpia la sangre y fortalece el hígado, consulta con a tu médico si estas tomando medicamentos que pudieran ser eliminados más rápidamente de tu organismo a consecuencia del consumo de bardana. Si padeces de una alergia leve a las plantas de la familia de las asteráceas (compuestas), es posible que la bardana no sea adecuada para ti.
Preparación de infusiones de bardana ~
Método de infusión nutritiva: Comienza preparando una infusión de baja concentración; posteriormente, a medida que te familiarices con la planta, podrás aumentar la cantidad de material vegetal en tu infusión. Añade de 1 a 2 cucharadas en un frasco de un cuarto de galón (aprox. 1 litro) lleno de agua caliente. Deja reposar durante toda la noche (o de 6 a 8 horas), cuela y bebe a lo largo del día. A medida que tu cuerpo se familiarice con la bardana, puedes aumentar la cantidad hasta llegar a un puñado (de 2 a 3 cucharadas soperas por cada litro).
Método de decocción rápida (para obtener el mayor contenido mineral): añade 2 cucharadas soperas de raíz de bardana a 2 litros de agua. Recomiendo empezar con 3/4 a 1 cucharada en 1 litro de agua, e ir aumentando gradualmente hasta llegar a 2 o 3 cucharadas a medida que te acostumbres y prefieras un sabor más intenso. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, cuela y bebe.
Algunas personas también se comen los trocitos de raíz. ¡Es posible que veas cómo tu infusión adquiere un brillante color turquesa! Si aún no has probado la bardana, prepárala más suave diluyéndola con agua. El sabor debe ser muy tenue mientras te acostumbras (¡es posible que ni siquiera le notes el sabor!).
Cómo preparar una tintura de bardana: Llena un frasco con raíces frescas finamente picadas. Cubre las raíces con vodka de 100 grados (50 % de alcohol). Agita bien. Cierra el frasco con una tapa de acero inoxidable y etiquétalo indicando la fecha. Deja macerar durante 1 a 2 meses. Si utilizas raíz seca, llena el frasco solo hasta la mitad. Cubre con vodka de 80 grados (40 % de alcohol); utiliza siempre vodka envasado en botella de vidrio, nunca de plástico. Agita bien, cierra el frasco y etiquétalo. Deja macerar durante 1 o 2 meses, agitando el frasco de vez en cuando. Cuela el líquido y toma de 3 a 4 goteritos llenos de la tintura diluidos en agua, un par de veces al día.
Diente de León
Taraxacum officinale
Originario de Europa, naturalizado en América del Norte y del Sur, en toda Asia, África, Oriente Medio y a nivel mundial.
Querido diente de león. Todos amamos diente de león... ¡Son unas guerreras! Al crecer en la ciudad, a menudo vemos como ella abre paso a través del concreto. El diente de león ha proporcionado alimento a muchísimas personas durante miles de años, incluso durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las ciudades eran bombardeadas y escaseaba la comida. La gente sobrevivió alimentándose de los dientes de león que crecían entre los escombros. El diente de león nos enseña a encontrar sustento en entornos difíciles. Es una planta que ha recibido enormes cantidades de toxinas provenientes de los herbicidas rociados en los jardines (el famoso glisofato, algo que me rompe el corazón por completo). Y, sin embargo, sigue prosperando. Siento una profunda admiración por el diente de león.
La planta entera es comestible y medicinal... Sus hojas son ricas en hierro, potasio, calcio, magnesio y vitaminas A, del complejo B, C y D. Contiene más vitamina A que cualquier otra planta de jardín conocida. Sus raíces contienen un 45 % de inulina (similar a la del lampazo o bardana), mucílagos, ácidos (antioxidantes y estimulantes del sistema inmunológico), resina de látex, flavonoides (antioxidantes) y taraxasterol (un fitoesterol antiinflamatorio que equilibra los niveles de azúcar en sangre). Básicamente, el diente de león es una auténtica potencia nutricional. Su alto contenido de inulina alimenta las bacterias beneficiosas de los intestinos, y su suave acción amarga ayuda a estimular la producción de jugos digestivos. El diente de león es un gran tónico para los órganos del sistema digestivo; es una hierba reparadora para la vesícula biliar, el hígado, los riñones y el páncreas. Dado que fortalece los órganos de eliminación (riñones e hígado), el diente de león es excelente para depurar la sangre y los fluidos corporales. Ayuda a eliminar los desechos del organismo; ¡es magnífico si se combina con lampazo para realizar una limpieza depurativa en primavera!
El diente de león es un tónico hepático reparador muy reconocido, capaz de eliminar del cuerpo toxinas como los metales pesados y los plásticos. Resulta terapéutico en casos de cirrosis y hepatitis, y ayuda a prevenir la insuficiencia hepática. Es de gran ayuda para aquellas personas que han padecido adicciones prolongadas que han dañado el hígado, y contribuye a aliviar los efectos secundarios de medicamentos recetados, drogas y la exposición a sustancias químicas. Al igual que ocurre con la bardana, es necesario tener precaución al consumir grandes cantidades de diente de león si se están tomando farmacos, ya que podrías eliminarlos del organismo con demasiada rapidez.
El diente de león ayuda a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre y se utiliza en todo el mundo para el manejo de la diabetes. Recomiendo combinarlo con bardana y canela para regular la glucemia. Como tónico para los riñones y la vejiga, además de ser un diurético natural, el diente de león reduce la hinchazón y la retención de líquidos. Dado que posee un gran poder depurativo para los fluidos y desintoxicante para el organismo, puede aliviar las articulaciones adoloridas o inflamadas; a menudo se combina con la bardana para el tratamiento de la artritis. El diente de león ayuda al cuerpo a eliminar los desechos y contribuye a depurar el sistema linfático, el cual se encarga de transportar los desechos fuera del organismo. A medida que los desechos y las toxinas se liberan del cuerpo, ¡nuestra piel comienza a lucir naturalmente más limpia y clara! El diente de león equilibra el sistema hormonal y endocrino, principalmente al asistir al hígado en la descomposición del exceso de hormonas (tales como los niveles elevados de estrógeno o testosterona).
El diente de león constituye un poderoso aliado anticancerígeno y antitumoral, ya que fortalece el hígado y el sistema linfático, eliminando del cuerpo aquellas toxinas y desechos que podrían causar daños. Además, refuerza el sistema inmunológico y te ayuda a sentir esa energia como de una guerrera alegre... ¡tal como lo es el propio diente de león!
Partes utilizadas: Hojas, raíces y flores. ¡La planta entera! Las raíces se cosechan en otoño, aunque también se utilizan las recolectadas en primavera. La planta en su totalidad es comestible.
Sabor y energética ~ amargo, mineral, salado y dulce; nutritivo, de naturaleza neutra a refrescante, depurativo y restaurador. Fitoquímica ~ vitaminas y minerales (vitaminas A, complejo B, C; calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, zinc), principios amargos, inulina, proteínas, flavonoides (antiinflamatorios), ácidos, esteroles (hormonas vegetales), carbohidratos y polisacáridos (adaptógenos).
Acciones ~ nutritivo, diurético (aumenta la micción), desintoxicante, tónico hepático, estimulante amargo de los jugos digestivos, laxante, antiinflamatorio, tónico urinario y renal, antirreumático (reduce el dolor y la inflamación articular en casos de artritis o reumatismo), alterativo (depurativo y favorecedor de la eliminación), colagogo (estimula la producción de bilis).
*** Apto durante el embarazo y la lactancia. No presenta interacciones farmacológicas graves; por lo general, es seguro tomarlo en combinación con medicamentos de la medicina convencional. El diente de león posee un leve efecto anticoagulante —característica común en la mayoría de las plantas—; por lo tanto, si estás tomando medicamentos anticoagulantes, consulta con un naturópata o tu médico antes de utilizar el diente de león. Esta planta reduce los niveles de azúcar en la sangre; por ello, las personas que utilizan insulina deben monitorear sus niveles de glucosa para asegurar que estos no desciendan en exceso. Dado que el diente de león depura la sangre y fortalece el hígado, consulta a tu médico si estás tomando medicamentos que podrían ser eliminados de tu organismo con mayor rapidez debido al consumo de esta planta. Al igual que la bardana, puede acelerar la eliminación de ciertos antidepresivos de tu sistema. Puesto que el diente de león es diurético, consulta a tu médico si estás tomando medicamentos con efecto diurético.
Preparación de infusiones con diente de león
Método de infusión nutritiva: Añade de 1 a 2 cucharaditas de raíz de diente de león a un frasco de un cuarto de galón (aprox. 1 litro) y déjalo reposar durante toda la noche.
Método de decocción: Añade de 1 a 2 cucharaditas de raíz de diente de león a 1 o 2 cuartos de galón de agua. Recomiendo comenzar con 1 cucharadita en 1 cuarto de galón de agua e ir aumentando hasta llegar a 2 cucharaditas a medida que te acostumbres al sabor un poco amargo, similar al cafe!. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, cuela y bebe! Diluye con agua según sea necesario.
Jugo fresco: Añade medio puñado de raíz u hojas de diente de león a una licuadora llena de agua. Licúa hasta que se incorpore todo bien y luego filtrar. Diluye con agua según sea necesario y bebe a lo largo del día.
Para preparar vinagre o tintura de diente de león: Llena un frasco con hojas, raíces y flores frescas picadas, presionando para compactarlas bien. Llena todo el frasco con vinagre de sidra de manzana. Agita bien. Cierra el frasco con una tapa de acero inoxidable y etiquétalo indicando la fecha. Deje macerar durante 1 mes. Si utilizas la planta seca, llene la mitad del frasco con el material vegetal y luego llena el resto del frasco con el vinagre de sidra de manzana. Cuela después de un mes y utilízalo en ensaladas, en agua tibia por las mañanas o directamente en cucharadas.
Para preparar una tintura de diente de león, primero deja marchitar las hojas y raíces frescas picadas, extendiéndolas sobre una bolsa de papel o una malla durante un día. Luego, llena el frasco con las hojas y raíces marchitas, presionando suavemente para compactarlas. Cubre con vodka de 100 grados (50% de alcohol), cierra el frasco con una tapa de acero inoxidable y etiquétalo. Deja macerar durante 2 meses; luego filtra y toma de 2 a 3 goteros llenos (45 a 60 gotas) diluidos en agua, según sea necesario.
VIOLETAS
Viola Odorata & Viola sororia
Europa, América del Norte y del Sur, Asia, África y Asia Occidental
Al igual que otras de nuestras plantas nutritivas, ¡las violetas son sumamente ricas en nutrientes! Poseen un contenido muy elevado de proteínas, hierro, calcio, vitaminas A y C, entre muchos otros nutrientes. Las hojas de violeta son geniales en ensaladas, combinadas con pamplina y hojas de diente de león. Son dulces, crujientes y poseen una textura ligeramente mucilaginosa (viscosa), pero en el buen sentido. Algunas variedades de violeta presentan un alto contenido de saponinas, por lo que no deberían consumirse en grandes cantidades; sin embargo, resultan excelentes para fines medicinales. Dependiendo de donde y como crecieron las plantas, la concentración de saponina será diferente. Si sientes irritación en tu garganta al tomar un sorbo de su infusión o masticar una hoja, es porque esa cosecha en particular tiene mayor concentración de saponinas. Las plantas ricas en saponinas pueden irritar las membranas mucosas; por ello, cuando las utilizamos, lo hacemos en pequeñas cantidades.
Tanto las flores como las hojas son muy mucilaginosas, además de refrescantes y cicatrizantes para todos los tejidos (especialmente para las membranas mucosas). La violeta es una suprema antiinflamatoria y vulneraria (cicatrizante) para los tejidos lesionados, y favorece la recuperación de los tejidos vulnerables de los sistemas digestivo y respiratorio. El jugo de violeta resulta particularmente reparador para el revestimiento intestinal; a menudo se mezcla con hojas de llantén o de comfrey. Cuando se utiliza en fresca, resulta especialmente eficaz para contrarrestar la sequedad en nuestros tejidos.
La violeta es un tónico respiratorio muy reconocido; ejerce un efecto calmante y fortalecedor sobre los pulmones, y favorece la recuperación de los bronquiolos inflamados. Puedes utilizar la violeta para aliviar el dolor de garganta, la bronquitis, las infecciones de los senos nasales y la tos. Su suave acción nervina ayuda a mitigar los espasmos asociados a la tos, ya sea consumiéndola en forma de infusión leve, tintura o jarabe. Asimismo, puedes recurrir a la violeta para restaurar la salud del sistema respiratorio tras haber padecido una infección prolongada o tras haber estado expuesta a toxinas en el humo y contaminantes ambientales. Es excelente mezclada con gordolobo, raíz de malva y otras plantas para favorecer la salud pulmonar o aliviar la tos, tales como la salvia, el tomillo, tulsi, otras mentas o las coníferas. Las flores de violeta permiten elaborar un jarabe increíble para la tos y las infecciones respiratorias!
La violeta alivia el duelo, reconforta el corazón y calma los nervios. Puedes probar el té de violeta para conciliar el sueño y favorecer los sueños, ya que despierta suavemente el tercer ojo. Es un suave antidepresivo maravilloso, capaz de apaciguar las emociones intensas y ayudar a nuestro corazón a abrirse para dar y recibir amor. Combina de maravilla con la rosa y el tilo para aliviar la pena amorosa.
(La violeta ejerce una acción depurativa sobre el sistema linfático, ayudando al cuerpo a eliminar residuos y toxinas. Puedes apoyarte en ella para desinflamar los ganglios linfáticos y combatir infecciones. Contribuye a bajar la fiebre y a reducir la inflamación. La violeta posee propiedades anticancerígenas ampliamente reconocidas. Muchas personas han encontrado en la violeta una ayuda eficaz para tratar quistes y tumores, ya sean benignos o cancerosos. Tanto las hojas como las flores se utilizan, por vía interna y externa, para el cuidado de la salud mamaria. Puedes preparar un aceite maravilloso a base de violeta para realizar automasaje en los senos y en la zona linfática.
Gracias a los salicilatos que contiene (derivados del ácido salicílico), la violeta resulta en una alternativa útil a la aspirina para aliviar el dolor, las migrañas y la fiebre, tanto si se ingiere por vía interna o siendo aplicada externamente sobre la zona adolorida. Las hojas son excelentes para el uso externo en forma de cataplasma, a fin de tratar inflamaciones y heridas. Basta con masticar una hoja hasta formar una pasta y aplicarla directamente sobre la herida o la zona afectada. Alivia todo tipo de picaduras, esguinces y dolores. Es suave y reconfortante para cualquier parte de nuestro cuerpo que sienta dolor.
Partes utilizadas: Hojas y flores. Las raíces pueden resultar tóxicas en dosis elevadas.
Sabor y propiedades energéticas: Sabor mineral, salado y dulce; nutritiva; de naturaleza neutra a refrescante; calmante y restauradora.
Fitoquímica ~ vitaminas y minerales tales como las vitaminas A y C, calcio, hierro, magnesio, alcaloides, mucílagos, glucósidos, ácido salicílico, saponinas, flavonoides (antiinflamatorios, antioxidantes), fitoesteroles, terpenos y taninos.
Acciones ~ nutritiva, demulcente, expectorante (elimina la mucosidad de los pulmones), vulneraria (cicatrizante de tejidos), diaforética (aumenta la sudoración), diurética (aumenta la micción), desintoxicante, antiinflamatoria, analgésica (alivia el dolor), alterativa (depurativa y favorece la eliminación), emoliente, antioxidante, antibacteriana, antirreumática, antiespasmódica, sedante.
*** Segura durante el embarazo y la lactancia. Si sientes irritación en la boca tras los primeros sorbos, diluyela con agua.
Trebol Rojo
Trifolium Pratense
Originario de Europa, Asia y África. Naturalizado en América del Norte y del Sur.
Las flores del trébol rojo dulces y nutritivas, anuncian la llegada del verano en esta zona del noreste!
Me encanta comerlas crudas mientras estoy en el jardín, o añadirlas a mis ensaladas. Son realmente encantadoras y de un sabor muy dulce. El trébol rojo es rico en calcio, cromo, magnesio, niacina, fósforo, potasio, tiamina y vitamina C. Tanto las flores como las hojas poseen un alto valor nutricional, aunque las flores constituyen la parte más dulce de la planta. El trébol rojo es una planta *alterativa*, es decir, ayuda al cuerpo a sanar mediante la eliminación de desechos y la restauración de los procesos de evacuación. Es un aliado maravilloso para utilizar cuando se desea limpiar suavemente el cuerpo de toxinas y favorecer la desintoxicación, especialmente si se combina con violeta, pamplina, diente de león, bardana y ortiga.
El trébol rojo es un aliado nutritivo tanto para el chakra sacro como para el corazón. Sus flores han estado vinculadas desde hace mucho tiempo a la fertilidad y al amor. El trébol rojo tiene la capacidad de abrir suavemente nuestros corazones, ayudándonos a sentirnos alegres y con un espíritu lúdico..
Las flores del trébol rojo tienen un efecto sanador y de apertura sobre el corazón; a menudo hacen que las personas se sientan cariñosas, un tanto eufóricas y dulces. Constituyen una aliada maravillosa para favorecer la sanación tanto del chakra sacro como del corazón en aquellos casos en los que persisten traumas o tristezas estancadas. El trébol rojo fortalece los pulmones y puede combinarse con otros tónicos pulmonares para ayudar a aliviar el duelo. Como tónico cardíaco, el trébol rojo actúa como anticoagulante suave, reduce los niveles de colesterol y mejora la circulación sanguínea. Posee propiedades restauradoras y sanadoras para los vasos sanguíneos, ayuda a eliminar la placa arterial y reduce el riesgo de formación de coágulos. No consumas trébol rojo si estás tomando medicamentos anticoagulantes o si tienes prevista una intervención quirúrgica.
Las flores presentan un alto contenido de isoflavones —hormonas vegetales (fitoesteroles)— que ejercen un suave efecto estrogénico en el organismo. Estas sustancias favorecen la fertilidad en todas las personas y contribuyen eficazmente al equilibrio hormonal. Los fitoesteroles (hormonas vegetales) presentes en el trébol rojo ayudan a impedir que los xenoestrógenos —sustancias químicas de origen artificial— se adhieran a nuestras células y causen daños a nuestro ADN. Estos xenoestrógenos pueden propiciar un aumento en el potencial cancerígeno de las células dañadas. El trébol rojo posee potentes propiedades anticancerígenas y antitumor, especialmente contra los cánceres del sistema reproductivo, tales como los de la próstata, mama, útero u ovarios. Más de 33 culturas documentadas alrededor del mundo utilizan el trébol rojo tanto para el tratamiento como para la prevención del cáncer. ¡Beber un litro diario de infusión de flores de trébol rojo es una excelente opción preventiva si el cáncer es un antecedente familiar!
El trébol rojo es un tónico reproductivo maravilloso que ayuda a equilibrar las hormonas y a aumentar la fertilidad. Constituye un gran tónico restaurador para el útero, los ovarios, los testículos y la próstata. Sus flores pueden emplearse para tratar todo tipo de afecciones reproductivas, incluyendo quistes, fibromas y nódulos; a menudo se combinan con pamplina, hojas de frambuesa o violeta. El trébol rojo también alivia las fluctuaciones hormonales de la menopausia, los sofocos y el síndrome premenstrual (SPM). A las personas con niveles bajos de estrógeno, les proporciona un ligero impulso estrogénico; por el contrario, a quienes tienen niveles elevados, les ayuda a reducirlos al ocupar los sitios receptores en las células sensibles al estrógeno. Rico en minerales y fitoesteroles, el trébol fortalece los huesos y ayuda a prevenir la osteoporosis. En definitiva, ¡el trébol rojo es una hierba nutritiva sumamente poderosa que nos colma de amor y dulzura!
Partes utilizadas ~ flores (y, con menor frecuencia, las hojas).
Sabor y energética ~ salado-mineral y dulce; nutritivo, de naturaleza neutra a refrescante, y restaurador.
Fitoquímica ~ Vitaminas y minerales tales como calcio, magnesio, potasio y vitamina C; flavonoides (antiinflamatorios), cumarinas, fitoesteroles (hormonas vegetales), isoflavonas, saponinas, glucósidos fenólicos, glucósidos cianogénicos y carbohidratos.
Acciones ~ Nutritivo, desintoxicante, fitoestrogénico, expectorante, alterativo (limpiador y favorecedor de la eliminación), anticancerígeno, antitumoral, antiespasmódico, anticoagulante (fluidificante sanguíneo), antiinflamatorio y demulcente.
*** Segura durante la lactancia. Algun@s expert@s la consideran segura durante el embarazo, mientras que otr@s no, debido a su contenido de fitoestrógenos. No presenta interacciones farmacológicas significativas; por lo general, es seguro consumirla en combinación con medicamentos de la medicina convencional (occidental). El trébol rojo posee propiedades anticoagulantes; por lo tanto, si estás tomando medicamentos para diluir la sangre, consulta con un naturópata o un médico de enfoque holístico antes de utilizar el trébol rojo. Esta planta puede reducir los efectos de la terapia de reemplazo hormonal (TRH) con estrógenos o del tamoxifeno. Asimismo, el trébol rojo podría acelerar el ritmo al que el hígado metaboliza los medicamentos convencionales, provocando que estos se eliminen del organismo con demasiada rapidez.
Preparación de una infusión de trébol rojo ~
Poner de 1 a 2 puñados de flores secas en un frasco de un cuarto de galón (aproximadamente entre 1/2 y 3/4 de taza de flores). Cubre con agua caliente y deja reposar de 4 a 8 horas. ¡Cuela y bebe! Las flores frescas pueden añadirse a ensaladas o utilizarse para preparar una infusión leve fresca. Para elaborar un jugo fresco a base de las flores, añade 1 puñado de flores a 1 litro y poner en la licuadora, filtrar y tomar.
Tilo
Tilia cordiata or T. americana
Asia, Europa, América del Norte y del Sur
Este espíritu gentil nos ayuda a sentirnos segur@s cuando estamos un poco asustad@s. Tilo nos presenta al mundo de la medicina vegetal con muchísimo amor. Ese es el secreto de los sabores dulces: nos ayudan a abrirnos a la recepción... El Tilo es una de las plantas más placenteras y deliciosas para beber, y una excelente opción para ofrecer si no estás segur@ de si a alguien le gustarán tus infusiones de plantas. ¡Seguro que disfrutarán del Tilo!
El Tilo no es tanto una planta alimenticia, sino más bien muy restauradora y nutritiva tanto para los tejidos como para el espíritu. Lo incluimos dentro de las plantas nutritivas porque las hojas jóvenes del árbol son dulces, aptas para comer o para hacer jugo, y permiten preparar un jugo o una infusión nutritiva maravillosa. Con el Tilo, utilizamos solo una cucharada de material vegetal por cada frasco de un cuarto de galón (¡en comparación con los puñados que usamos de avena o de ortiga!). Si nunca antes has meditado con el Tilo, te espera una experiencia maravillosa...meditar con el Tilo es un estado de dicha absoluta.
El Tilo ejerce un efecto profundamente relajante sobre los nervios y el cuerpo, aliviando el estrés, la ira, la irritabilidad y la tensión. Es una planta nervina —dulce, demulcente y humectante— que a nuestros cuerpos suele encantarles. El Tilo favorece un descanso y una relajación más profunda, soltando la tensión muscular a medida que disipa el estrés. Es capaz de calmar las emociones volátiles y de ayudar a aliviar el dolor de corazón. El Tilo es un antiespasmódico suave que alivia la tensión muscular y los calambres (en cualquier parte del cuerpo, incluidos los intestinos y el útero). Es muy demulcente y refrescante; recubre el tracto digestivo y alivia el malestar estomacal, especialmente cuando este está vinculado al sistema nervioso o a las emociones. El Tilo resulta muy útil para la ansiedad que afecta al intestino, de forma similar a como lo hacen el toronji/Melissa, el jengibre, la manzanilla, el limoncillo, cidrón o la menta piperita. El Tilo también puede ayudar a reducir los dolores de cabeza provocados por el estrés (aunque no es muy recomendable para las migrañas, dado que es un vasodilatador) y puede servir como un remedio suave para el dolor de origen nervioso.
El Tilo es una planta sanadora y fortalecedora para el corazón, ya que mejora la circulación cardiovascular al actuar como vasodilatador. Ayuda a mitigar el dolor emocional y el duelo, aportando a menudo una profunda sensación de seguridad y amor. Es un tónico cardíaco suave pero eficaz, utilizado para las palpitaciones, el dolor cardíaco (angina) y el endurecimiento de las arterias. Suelo combinar el tilo con frutos de espino de albar (hawthorn berry), rosa o agripalma para fortalecer y sanar el corazón. El tilo también posee propiedades refrescantes y calmantes para la fiebre, habiéndose utilizado tradicionalmente en Europa para tratar resfriados y gripes. Constituye un remedio sumamente suave para los tejidos infectados, especialmente para las membranas mucosas; alivia la inflamación de los pulmones, los senos nasales y la garganta. Aporta frescura al exceso de calor corporal, así como a las emociones exaltadas..
¿Necesitas un aporte extra de hidratación? Deja hojas/flores de tilo en infusión durante toda la noche y observa el resultado. El agua adquirirá una consistencia espesa gracias al mucílago, lo cual resultará aún más lubricante para las articulaciones, calmante para el tracto digestivo y los bronquios, e hidratante para todos tus tejidos. Es útil para tratar la hiperactividad, la acidez estomacal y las úlceras (a menudo se combina con raíz de malva o llantén). El tilo es un dulce regalo que puedes hacerte a ti mism@ o a un ser querido. ¡Al beberlo, la sensación es la de recibir un gran abrazo plantae!
Partes utilizadas: flores y hojas (estas últimas en menor proporción).
Sabor y energética: salado-mineral y dulce; nutritivo, de naturaleza neutra a refrescante, y restaurador.
Fitoquímica: vitaminas y minerales, mucílagos, flavonoides (antiinflamatorios), glucósidos, aceites volátiles, ácidos, carbohidratos, polisacáridos y taninos. Acciones: nutritivo, demulcente, vulnerario (cicatrizante de tejidos), diaforético (induce la sudoración), diurético (aumenta la micción), antiinflamatorio, analgésico (alivia el dolor), emoliente, antioxidante, antiespasmódico y sedante.
*** Apto durante el embarazo y la lactancia. Las interacciones con farmacos son poco frecuentes; por lo general, su consumo es seguro en combinación con medicamentos de la medicina convencional. No obstante, el tilo no debe combinarse en dosis elevadas con tratamientos a base de litio (pastillas como Plenur, Lithobid, Priadel, Camcolit, Liskonum y Carboron) ya que puede dilatar la capacidad del organismo para eliminar esta sustancia (lo que podría provocar una concentración excesiva de litio en la sangre).
Preparación Herbal de Tilo
Añade 1 cucharada de hojas y flores de tilo secas en un frasco de un litro. Cubre con agua caliente y
deja reposar durante 30 minutos o toda la noche. ¡Cuela y bebe a lo largo del día!
Otras maravillosas plantas nutritivas ~
Alfalfa – Para preparar una infusión nocturna, añade 1/2 taza de hojas de alfalfa a un litro de agua caliente. Deja reposar de 6 a 8 horas. Limpieza digestiva; aumenta la absorción de nutrientes. Rica en nutrientes. Equilibra las hormonas (contiene fitoestrógenos). Anticancerígena. Antiinflamatoria y calmante para la artritis. Fortalece los huesos.
Llantén – Sus hojas se utilizan como alimento, en jugos y en tés. Para preparar jugo de llantén, añade de 6 a 7 hojas a una licuadora llena hasta 3/4 de su capacidad con agua. Licúa a velocidad alta, cuela y bebe. Restaura los tejidos; se utiliza tanto externa como internamente para calmar la inflamación y sanar tejidos lesionados. Astringente, tonificante y antiinflamatorio. Extraordinariamente cicatrizante para las membranas mucosas del sistema digestivo, especialmente cuando se mezcla con violeta o comfrey.
Cardo – Las raíces, hojas y tallos se utilizan para preparar tés, jugos y como alimento (una vez le quitas las espinas). Para preparar un jugo fresco: añade 1/2 taza de hojas frescas picadas a una licuadora llena hasta 3/4 de su capacidad con agua. Licúa a velocidad alta, cuela y bebe. Tónico para el hígado y el sistema digestivo. Rico en nutrientes; posee propiedades depurativas y favorece la movilización de los fluidos. La planta entera puede licuarse a alta velocidad con agua y luego colarse para eliminar las espinas.
Verdolaga – Las hojas y los tallos se consumen en ensaladas y en jugos. Es calmante, demulcente, antiinflamatoria, refrescante y nutritiva. Cicatrizante para la piel y las membranas mucosas de los bronquiolos y del sistema digestivo.
Otras Plantas nutritivas / plantas silvestres comestibles: malva, amaranto, mostazas, acederas (lenguas de vaca), Rumex crispus etc.
Zumos con Plantas
Los zumos vegetales son una excelente opción para preparar cuando se dispone principalmente de material vegetal fresco. Las plantas nutritivas son las mejores plantas para elaborar estos jugos, ya que poseen un alto contenido de vitaminas y minerales. Son las más nutritivas y depurativas para el organismo. ¡Beber un jugo vegetal es como beber un delicioso jugo de verduras! ¡Altamente nutritivo, depurativo para el cuerpo y repleto de la fuerza vital de las plantas!
Para preparar jugos de plantas frescas:
Agrega 1 puñado de material vegetal a una licuadora.
Llene la licuadora hasta tres cuartas partes de su capacidad con agua limpia y licúa hasta que el material se haya liquidificado por completo.
Cuela la mezcla a través de un colador de malla fina o una bolsa para leches vegetales. ¡Bebe entre 1 y 4 tazas al día! Asegurate de que el jugo tenga un sabor suave; si resulta demasiado intenso, podría causarte malestar estomacal. Añade agua hasta que su sabor se asemeje al de un agua aromatizada. Estos jugos son muy potentes y poseen un fuerte «mana» (energía, prana, chi). ¡Es muy probable que sientas esa intensa fuerza vital recorriendo tu interior! Bébelos lentamente y asegúrate de que estén lo suficientemente diluidos con agua; recomiendo evitar consumirlos demasiado concentrados.
Las mejores plantas para zumos con plantas frescas: Violeta, pamplina (o hierba gallinera), llantén (ideal para añadir junto a la violeta, ya que esta última tiende a ser un poco astringente), diente de león, ortiga (licúala a alta velocidad durante unos minutos para neutralizar el efecto urticante), artemisa (hojas tiernas), raíz de bardana, milenrama (hojas tiernas), flores de trébol rojo, flores de caléndula, pétalos de rosa (únicamente orgánicos), albahaca sagrada (Tulsi) o albahaca dulce, menta, jengibre, limón y frutas (la manzana, los cítricos, la pera, etc., son excelentes opciones). En el caso de las plantas que tienen un carácter menos alimenticio y resultan más potentes, ¡simplemente utiliza una menor cantidad de material vegetal!